Ovarios: función y características

Ovarios: función y características

La función de los ovarios se divide en dos ramas: la reproducción y el sistema hormonal. Los ovarios son uno de los órganos más importantes del aparato reproductor femenino. A pesar de su pequeño tamaño, estos órganos tienen funciones muy importantes dentro del cuerpo de la mujer ya que no solo se encargan de la producción de los óvulos si no también de la producción de hormonas sexuales que afectan a todo el organismo femenino.

Para llevar a cabo estas funciones, los ovarios tienen unas características específicas que los hacen ser especialmente indicados para la producción de óvulos y hormonas sexuales. Si quieres saber más de la función de los ovarios y sus características, ¡sigue leyendo!

¿Qué función principal tienen los ovarios?

La función de los ovarios se puede resumir en dos grandes tareas: producir óvulos y fabricar hormonas sexuales femeninas.

Cada mes, de manera alterna, uno de los ovarios libera un óvulo en un proceso que llamamos ovulación. Ese óvulo viaja por la trompa de Falopio con la posibilidad de encontrarse con un espermatozoide y dar lugar a un embarazo. Si no ocurre la fecundación, el cuerpo se prepara para empezar un nuevo ciclo y aparece la menstruación.

Además de esta misión reproductiva, los ovarios son “fábricas hormonales”. Producen estrógenos y progesterona, que son hormonas responsables de regular el ciclo menstrual, preparar el útero para un posible embarazo y mantener en equilibrio muchos otros aspectos de la salud femenina. Estas hormonas, por ejemplo, influyen en la densidad de los huesos, en el estado de la piel, en la distribución de la grasa corporal e incluso en el estado de ánimo.

Por eso, cuando los ovarios dejan de funcionar de forma natural en la menopausia, los cambios hormonales provocan síntomas como sofocos, alteraciones en el sueño o cambios de humor.

Por lo tanto: los ovarios tienen un doble papel esencial en el cuerpo de la mujer:

  • Son los responsables de la fertilidad, porque producen los óvulos.
  • Son parte del sistema hormonal, porque generan estrógenos y progesterona, que afectan a muchas funciones más allá de la reproducción. Aquí te descubrimos las diferencias entre hormonas femeninas y masculinas.

¿Qué son los ovarios? ¿Dónde se encuentran los ovarios?

Los ovarios son un par de órganos que forman parte del aparato reproductor femenino, dentro de la cavidad pélvica de las mujeres, a la altura de las espinas ilíacas (que puede que conozcas como hueso de la cadera), uno a cada lado del ombligo y separados por el útero, la cavidad uterina y las trompas de Falopio.

Los ovarios se encuentran suspendidos en la cavidad pélvica y no están físicamente unidos a las trompas de Falopio. Recuerda que, cuando los óvulo son liberados, no pasan directamente a las trompas de Falopio como si estas fueran una tubería, si no que son liberados a un pequeño espacio y unas vellosidades del extremo de las trompas de Falopio "atraen" los óvulos hacia sí, como si fueran una escoba.

Los ovarios se encuentran fijados a la cavidad pélvica y asegurados en su posición en el aparato reproductor gracias principalmente a tres ligamentos: ligamento ancho, ligamento ovárico y ligamento suspensorio.

Cuáles son las funciones de los ovarios

Los ovarios tienen dos funciones muy importantes: la producción de óvulos (ovogénesis) y la producción de hormonas sexuales femeninas: estrógeno y progesterona, principalmente.

En primer lugar, los ovarios son los encargados de producir las células sexuales femeninas que permiten la reproducción y, por tanto, la creación de vida: los óvulos. La formación de los óvulos u ovogénesis comienza cuando la mujer es un embrión y ni tan siquiera ha nacido. Durante la etapa de embrión, las células primordiales que formarán los óvulos comienzan a cambiar y especializarse ligeramente.

Estos cambios se detienen cuando la niña nace y no volverán a reactivarse hasta que crezca y llegue a su etapa fértil: la pubertad. Cuando la mujer llega a la pubertad, una serie de cambios hormonales hacen que se reactiven estos cambios. La mujer comienza a sufrir una serie de cambios hormonales y en su aparato reproductor, que hacen que libere un óvulo cada 28 días (ciclo mentrual). Estos óvulos son atraídos por las trompas de Falopio y se depositan allí, a la espera de que llegue un espermatozoide y los fecunde.

El espermatozoide tendrá un plazo de aproximadamente tres días para fecundar al óvulo. Si no lo hace, este seguirá su camino, llegará a la cavidad uterina y será eliminado a través de la vagina junto con otras sustancias. A este conjunto de sustancias eliminadas por la mujer cada ciclo menstrual se conoce como menstruación.

Producen las hormonas femeninas

Por otro lado, los ovarios también son los encargados de producir las hormonas sexuales femeninas: estrógeno y progesterona.

  • El estrógeno es la hormona encargada del crecimiento del endometrio durante la primera fase del ciclo menstrual. El endometrio es la capa más externa del útero, dónde tendrá que adherirse el embrión para empezar a desarrollarse. Además de actuar sobre el endometrio para engrosarlo, los estrógenos se encargan del desarrollo de caracteres secundarios como el vello corporal, la distribución de la grasa en ciertas zonas como las caderas e influyen incluso en el metabolismo de las grasas y el colesterol.
  • Por su parte, la progesterona se produce durante la segunda fase del ciclo menstrual y es la encargada de producir los cambios en el endometrio que permiten que el embrión se una a él y pueda comenzar a crecer, nutrirse y relacionarse con la madre. Además, la progesterona también en la encargada de algunos de los caracteres sexuales secundarios de la mujer (crecimiento de las mamas o las caderas) y su secreción por el ovario permite que el resto del cuerpo se prepare para el embarazo.

Además de estas dos hormonas, los ovarios también producen pequeñísimas cantidades de testosterona y otra hormona llamada inihibina, que se encarga de inhibir la secreción de otra hormona que estimula la producción de óvulos (FSH). La acción conjunta de estrógenos, progesterona, inhibina y otras hormonas producidas en el cerebro, producen los ciclos menstruales femeninos y los caracteres sexuales primarios y secundarios.

¿Cuáles son las principales características de los ovarios?

Las principales características físicas de los ovarios son:

  • Forma de almendra, ligeramente redondeada y color blanco grisáceo.
  • Medidas de aproximadamente 3 cm de largo, 1,5 cm de ancho y 1 cm de espesor. Las dimensiones de los ovarios pueden variar con la mujer y con la edad ya pueden crecer conforme nos acercamos a la pubertad y hacerse más pequeños conforme nos acercamos a la menopausia (etapa no fértil de la mujer).
  • Peso de aproximadamente seis o siete gramos. Como ocurre con las dimensiones, el peso de los ovarios también puede cambiar con la edad y variar según la mujer, aunque un ovario más grande o pesado no quiere decir que esa mujer tenga más o menos óvulos o sea más o menos fértil.

Característica histológica de los ovarios

La principal característica histológica de los ovarios, es decir, como órgano, se centran en que tiene dos partes en forma de capas concéntricas:

  • Corteza. Es la capa más externa del ovario. Está recubiera de dos membranas, el epitelio ovárico y la túnica albúgínea, que se encargan de protegerlo. La corteza propiamente dicha está formada por el estroma y es donde se encuentran los folículos ováricos en diferentes estados de maduración, que contienen los óvulos inmaduros.
  • Médula. Es la capa más interna del ovario y su límite con la corteza no está claramente definido. En la médula ovárica no hay folículos si no que es tejido conectivo con muchos vasos y nervios que se encarga de nutrir a la corteza principalmente.

Aquí te dejamos la anatomía del aparato reproductor femenino:

Partes del ovario

Aunque a simple vista parecen órganos pequeños y sencillos, los ovarios tienen una estructura interna bastante organizada, pensada para cumplir con todas sus funciones. Podemos dividirlos en varias partes principales:

Corteza ovárica

Es la parte externa del ovario, donde se encuentran los folículos. Cada folículo es como una pequeña “bolsa” que contiene un óvulo en distintas fases de desarrollo.

Al nacer, las mujeres ya tienen en sus ovarios miles de estos folículos inmaduros, aunque solo unos pocos llegarán a madurar y liberarse durante la vida fértil. La corteza es, por tanto, la zona protagonista de la ovulación.

Dentro de los folículos de la corteza, encontramos distintas etapas de desarrollo:

  • Folículos primordiales: los más pequeños e inmaduros, presentes desde el nacimiento.
  • Folículos en crecimiento: que comienzan a desarrollarse durante cada ciclo menstrual.
  • Folículo maduro o de Graaf: el que finalmente liberará el óvulo en la ovulación.

Médula ovárica

En el interior del ovario está la médula, que contiene los vasos sanguíneos, linfáticos y nervios. Aunque no produce óvulos, su papel es fundamental porque nutre y mantiene el funcionamiento del órgano.

Hilio del ovario

Es como la “puerta de entrada y salida”. Por aquí pasan los vasos sanguíneos y nervios que conectan al ovario con el resto del cuerpo.

Epitelio germinal y túnica albugínea

El ovario está recubierto por una fina capa de células llamada epitelio germinal, bajo la cual se encuentra la túnica albugínea, una capa de tejido conectivo que lo protege.

Aquí te descubrimos las partes del ovario de la mujer.

¿A qué altura están los ovarios?

Los ovarios están situados en la pelvis femenina, a ambos lados del útero. Si lo pensamos en relación al cuerpo, se encuentran más o menos a la altura de las caderas, un poco por debajo del ombligo y hacia los laterales.

Cada ovario tiene un tamaño parecido al de una almendra o una avellana, aunque puede variar según la edad y la etapa del ciclo menstrual. Para mantenerse en su sitio, están sujetos por una serie de ligamentos, que son como “cuerdas” de tejido que los conectan con el útero y con la pared abdominal.

Los ligamentos más importantes son:

  • El ligamento útero-ovárico, que los une directamente al útero.
  • El ligamento suspensorio, que los conecta con la pared abdominal y además transporta los vasos sanguíneos que los nutren.
  • El mesoovario, que forma parte del ligamento ancho del útero y ayuda a fijarlos.

Aunque están sujetos, los ovarios conservan un poco de movilidad, algo necesario para que puedan cumplir bien su función durante la ovulación.

¿Qué pasa si te quitan un ovario?

La cirugía para extirpar un ovario se llama ooforectomía unilateral. Puede hacerse por distintas razones: la presencia de quistes grandes, tumores, endometriosis o lesiones que no pueden tratarse de otra forma.

Cuando se quita un solo ovario, lo normal es que la mujer pueda seguir llevando una vida completamente normal. El ovario que queda suele compensar la pérdida y continuar produciendo óvulos y hormonas. Esto significa que, en la mayoría de los casos, la mujer mantiene su capacidad para quedarse embarazada y no sufre cambios hormonales importantes.

Eso sí, es cierto que la reserva ovárica (la cantidad de óvulos disponibles) se reduce, lo que puede influir en la fertilidad a largo plazo. En los primeros meses después de la operación también es frecuente que el ciclo menstrual sea algo irregular, aunque suele estabilizarse con el tiempo.

La situación cambia cuando se extirpan los dos ovarios (ooforectomía bilateral). En este caso, la mujer entra en lo que se llama menopausia quirúrgica, porque deja de producir estrógenos y progesterona de manera inmediata. Esto puede provocar sofocos, sequedad vaginal, alteraciones en el sueño o cambios de humor, y a la larga aumenta el riesgo de problemas como la osteoporosis. Para aliviar estos efectos, muchas veces se recomienda un tratamiento con terapia hormonal sustitutiva, siempre bajo supervisión médica.

Perder un ovario también puede tener un impacto emocional. Aunque físicamente el otro ovario pueda compensar, es normal que algunas mujeres sientan preocupación por su fertilidad o por los cambios en su cuerpo. Por eso, además del tratamiento médico, el apoyo psicológico puede ser muy útil.

Así que:

  • Si se quita un ovario, el otro suele hacerse cargo del trabajo y la mujer puede seguir siendo fértil.
  • Si se quitan los dos, aparece una menopausia inmediata, con todos los cambios hormonales que eso implica.

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Bibliografía
  • De Tomasi, J. B., Crespo, A. A., & Crespo, A. F. (2012). Desarrollo folicular en el ovario. Revista Salud Quintana Roo, 5(19), 12-18.
  • Andreu, B., & Santos Pinto, J. D. (1957). Características histológicas y biométricas del ovario de sardina (Sardina pilchardus Walb.) en la maduración, puesta y recuperación. Origen de los ovocitos.