Los estrógenos son un tipo de hormonas que están presentes tanto en mujeres como en hombres, aunque en cantidades muy diferentes. En el caso de las mujeres, tienen un papel protagonista: regulan el ciclo menstrual, intervienen en la fertilidad y participan en muchos procesos del cuerpo. Sin embargo, los estrógenos no solo sirven para que funcione el sistema reproductor; también influyen en los huesos, la piel, el corazón, el cerebro e incluso en el estado de ánimo.
En esta lección de unPROFESOR, vamos a explicarte qué son los estrógenos y y para qué sirven para que puedas entender mejor los cambios que se producen en el cuerpo a lo largo de la vida, desde la pubertad hasta la menopausia.
¿Qué son los estrógenos?
Los estrógenos son hormonas esteroideas, es decir, se fabrican a partir del colesterol. Su función es actuar como mensajeros químicos: viajan por la sangre y le indican a los distintos órganos del cuerpo qué deben hacer.
Los estrógenos están en las mujeres y en los hombres:
- En las mujeres, los ovarios son los principales encargados de producir estrógenos. También se generan pequeñas cantidades en las glándulas suprarrenales (situadas encima de los riñones) y en el tejido graso.
- En los hombres, se producen en los testículos, aunque en niveles mucho más bajos.
Durante la vida fértil, los estrógenos controlan el ciclo menstrual y preparan al cuerpo para un posible embarazo. En la pubertad, son los responsables de los cambios físicos más visibles: el desarrollo de los senos, la aparición de la menstruación o el ensanchamiento de las caderas.
Descubre aquí las diferencias entre hormonas femeninas y masculinas.
Para qué sirven los estrógenos
Vamos a ver para qué sirven los estrógenos. Estas hormonas participan en muchísimas funciones del cuerpo. A continuación, te explicamos las más importantes.
1. Desarrollo sexual y ciclo menstrual
Durante la pubertad, los estrógenos provocan los cambios físicos que diferencian el cuerpo femenino del masculino: crecen los senos, se ensanchan las caderas y aparece la menstruación.
Una vez que la mujer es fértil, estas hormonas regulan el ciclo menstrual, preparando el útero cada mes para un posible embarazo. Si no hay fecundación, los niveles de estrógenos bajan y se produce la regla.
2. Fertilidad y embarazo
Los estrógenos ayudan a que el óvulo madure y facilitan el paso de los espermatozoides a través del cuello del útero.
Durante el embarazo, los niveles de estrógenos aumentan mucho, ya que la placenta también los produce. Estas hormonas permiten que el útero crezca, que se mantenga el embarazo y que las mamas se preparen para producir leche.
3. Mantenimiento de los huesos
Una de las funciones menos conocidas, pero más importantes, de los estrógenos es proteger los huesos.
Estas hormonas ayudan a conservar el calcio, que es esencial para mantener los huesos fuertes. Cuando los niveles de estrógeno bajan, como ocurre durante la menopausia, los huesos se vuelven más frágiles y aumenta el riesgo de osteoporosis.
4. Corazón y sistema circulatorio
Los estrógenos también protegen el corazón. Ayudan a mantener niveles adecuados de colesterol, reducen el “colesterol malo” (LDL) y aumentan el “colesterol bueno” (HDL).
Además, mejoran la elasticidad de los vasos sanguíneos, lo que ayuda a controlar la presión arterial. Por eso, después de la menopausia, cuando los niveles de estrógeno bajan, el riesgo de problemas cardiovasculares puede aumentar.
5. Piel, cabello y colágeno
Los estrógenos estimulan la producción de colágeno, una proteína que mantiene la piel firme y elástica. También favorecen la hidratación y el brillo natural.
Por eso, cuando disminuyen, la piel puede volverse más seca y aparecer arrugas con más facilidad. Además, influyen en la fortaleza del cabello y las uñas.
6. Estado de ánimo y cerebro
Estas hormonas no solo actúan sobre el cuerpo, también afectan al cerebro. Favorecen la producción de serotonina, una sustancia relacionada con el bienestar y el equilibrio emocional.
Cuando los niveles de estrógenos bajan, es frecuente sentir cambios de humor, irritabilidad, tristeza o dificultades para dormir.
7. Deseo sexual
Por último, los estrógenos contribuyen a mantener una vida sexual saludable. Mejoran la lubricación vaginal y estimulan la libido. Cuando los niveles son bajos, pueden aparecer sequedad, dolor durante las relaciones o una disminución del deseo sexual.
Tipos de estrógenos
Aunque se habla de “los estrógenos” en general, en realidad existen tres tipos principales:
- Estradiol (E2): es el más importante durante la etapa fértil de la mujer. Regula la ovulación, el crecimiento del útero y el desarrollo de los órganos sexuales.
- Estrona (E1): es menos potente y se vuelve el estrógeno predominante después de la menopausia, cuando los ovarios dejan de producir grandes cantidades.
- Estriol (E3): es el más débil y se fabrica sobre todo durante el embarazo, ya que ayuda a que el útero crezca y se prepare para el parto.
También existen estrógenos sintéticos, que se elaboran en laboratorios y se utilizan en tratamientos médicos, como en las píldoras anticonceptivas o en la terapia hormonal sustitutiva que muchas mujeres utilizan durante la menopausia para aliviar los síntomas.
Aquí te descubrimos los diferentes tipos de hormonas sexuales.
Cómo se producen los estrógenos
La producción de estrógenos comienza en el cerebro. Una pequeña glándula llamada hipófisis libera dos hormonas (FSH y LH) que envían una señal a los ovarios para que fabriquen estrógenos. Estas hormonas se originan a partir del colesterol y se transforman gracias a una enzima llamada aromatasa, que convierte otras hormonas, llamadas andrógenos, en estrógenos.
Durante el ciclo menstrual, los niveles de estrógenos cambian constantemente. Suben en la primera mitad del ciclo para preparar el útero y bajan cuando no hay embarazo, lo que provoca la menstruación.
¿Qué pasa cuando faltan estrógenos?
La falta de estrógenos, o hipoestrogenismo, puede deberse a varias causas. La más común es la menopausia, pero también puede deberse al estrés, al bajo peso corporal, a una alimentación inadecuada o al exceso de ejercicio físico.
Algunos síntomas típicos son:
- Sofocos y sudores nocturnos.
- Sequedad vaginal.
- Cambios de humor.
- Dificultad para dormir.
- Disminución del deseo sexual.
- Piel más seca y pérdida de firmeza.
- Aumento de peso y cansancio general.
¿Y si hay demasiados estrógenos?
Tener niveles altos de estrógenos, conocido como hiperestrogenismo, tampoco es bueno. Puede deberse a la obesidad, al consumo de ciertos medicamentos o a alteraciones hormonales.
Entre los síntomas más comunes se encuentran el aumento de peso, la retención de líquidos, la sensibilidad en los pechos o las alteraciones del ciclo menstrual.
Si deseas leer más artículos parecidos a Qué son los estrógenos y para qué sirven, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Biología.
- Amado, J. A., & Flórez, J. (2003). Hormonas sexuales: estrógenos, gestágenos, andrógenos y anticonceptivos hormonales. Farmacologia humana, 887-911.
- Hernández, M. B., & Blanco, O. G. (2012). Los estrógenos como protectores cardiovasculares. Medicentro, 16(3), 148-153.