En esta lección de unPROFESOR vamos a hablar sobre las causas de la caída del Imperio Romano, un imperio que dominó gran parte de Europa y el norte de África entre los S I a.C.- V d.C. Oficialmente, el Imperio romano comienza en el año 27 a.C. momento en el cual Augusto toma el control de todos los territorios que poseía la república romana y lo convierte en Imperio. Terminó en el 476 d.C. cuando es depuesto el último emperador de Roma, Rómulo Augusto (un niño de tan solo 15 años) el cual fue depuesto por Odoacro, jefe de la tribu de los hérulos.
Sigue leyendo y conocerás todos los motivos que propiciaron la desaparición del Imperio Romano y permitieron la construcción de una Europa más fragmentada y la división de los idiomas.
Principales causas de la caída del Imperio Romano
Llegó un momento en el cual el Imperio romano se convirtió en un gran compendio de territorios, casi impracticable con la forma de gobierno tan centralizada que habían llevado los emperadores hasta el momento. Por ello el emperador Teodosio (379-395) a su muerte legaba a sus dos hijos Arcadio y Honorio el Imperio, dividiéndolo por tanto en dos (esto recuerda a al pensamiento germánico en el cual los jefes dividían sus propiedades entre todos los hijos, dándonos una idea de que todo estaba cambiando).
De esta manera Roma dejaba de estar totalmente unida, pues poco a poco fueron cambiando sus políticas, su economía e incluso su manera de ver la religión. En este resumen de la caída del Imperio romano iremos advirtiendo las causas de desmoronamiento del Imperio romano de Occidente, dejando el Imperio romano de Oriente o el denominado Imperio Bizantino para otra lección.
En este vídeo de unPROFESOR te descubrimos la caída del Imperio Romano y la entrada de los visigodos a España.
Caída del Imperio Romano: resumen
La caída del Imperio Romano no fue puntual ni un colapso repentino, sino un proceso largo, lleno de crisis internas y presiones externas, que se desarrolló a lo largo de varios siglos. Tradicionalmente se sitúa el final del Imperio romano de Occidente en el año 476 d. C., cuando el último emperador, Rómulo Augústulo, fue depuesto, pero para entender realmente qué ocurrió es necesario mirar mucho más atrás.
- Durante los siglos II y III d. C., el Imperio Romano alcanzó su máxima extensión territorial. Sin embargo, ese enorme tamaño se convirtió en un problema. Gobernar territorios tan amplios requería una administración muy costosa, un ejército permanente enorme y una economía capaz de sostenerlo todo. Poco a poco, el sistema comenzó a mostrar signos de agotamiento. Las guerras constantes, tanto internas como externas, debilitaron las fronteras y drenaron los recursos del Estado.
- Uno de los grandes problemas fue la inestabilidad política. En pocos años podían sucederse varios emperadores, muchos de ellos proclamados por el ejército. Esta situación provocó guerras civiles casi continuas, que destruían ciudades, campos y rutas comerciales. La figura del emperador perdió autoridad, y el poder real pasó muchas veces a manos de generales o funcionarios locales.
- A esta crisis política se sumó una profunda crisis económica. La escasez de metales preciosos provocó la devaluación de la moneda, los impuestos aumentaron y la población empobreció. Muchos campesinos abandonaron las ciudades para refugiarse bajo la protección de grandes terratenientes, un fenómeno que anticipa el sistema feudal medieval. El comercio se redujo, las infraestructuras dejaron de mantenerse y la vida urbana entró en decadencia.
- El ejército, pilar fundamental del Imperio, también se transformó. Cada vez era más difícil reclutar ciudadanos romanos, por lo que se recurrió a soldados extranjeros, muchos de ellos pueblos bárbaros. Aunque estos combatían con eficacia, su lealtad no siempre estaba garantizada y, en ocasiones, terminaban rebelándose o cambiando de bando.
- A nivel social y cultural, Roma también cambió profundamente. El cristianismo, primero perseguido y luego aceptado, se convirtió en religión oficial en el siglo IV. Esto supuso una transformación del sistema de valores tradicional romano. Aunque durante mucho tiempo se culpó al cristianismo de la caída del Imperio, hoy se entiende más como un síntoma del cambio que como una causa directa.
- Para intentar frenar la crisis, algunos emperadores impulsaron reformas importantes. Diocleciano dividió el Imperio en dos partes para facilitar su gobierno, y Constantino fundó una nueva capital, Constantinopla, en el este. Estas medidas lograron estabilizar parcialmente la situación, pero también consolidaron una división que sería definitiva. Mientras el Imperio romano de Oriente sobreviviría durante casi mil años más, el de Occidente continuó debilitándose.
- En los siglos IV y V, la presión de los pueblos bárbaros sobre las fronteras occidentales fue cada vez mayor. Roma ya no tenía la fuerza suficiente para defender sus territorios, y muchas regiones quedaron prácticamente abandonadas a su suerte. Finalmente, en el año 476, el general germano Odoacro depuso al último emperador romano de Occidente.
En esta otra lección te explicamos cómo fue la decadencia del Imperio Romano, que propulsó su caída.
La economía en el Imperio Romano
En este apartado sintetizaremos los puntos más importantes del Imperio para comprender de una manera fácil hacia donde estaba destinada la economía de dicho imperio. La política económica llevada a cabo desde el inicio de las conquistas de la república en Roma, fue el sacar de las demás provincias y territorios conquistados todo lo de valor que pudiera ofrecer la tierra (minas, madera, comida) y enviarlo a la capital.
Con el avance del tiempo, ya en el Bajo Imperio, veremos que los emperadores se vieron en la necesidad de proteger la frontera/limex de las invasiones que estaban produciéndose debido al avance de los pueblos germanos. Por ello apostaron a las legiones en la frontera pero estas debían de ser alimentadas, mantenidas y pagadas claro estaba. Por ello gran parte de lo que llegaba de las provincias era mandado al limex para poder calmar a todos los soldados que había apostados.
En segundo lugar encontraremos un comercio bastante lujoso que era traído desde oriente, mediante la denominada ruta de la seda, por la cual los ricos ciudadanos del imperio, calmaban sus lujos. Todo ello hacía que las valiosas monedas del Imperio fueran saliendo de este, dejando sus arcas bastante afectadas.
Por tanto encontraremos que era una economía deficitaria que se perdía entre los abusos de los más ricos y el mantenimiento del costoso ejercito romano.
Aquí tienes un resumen del Sacro Imperio Romano por si quieres conocer un poco mejor la esencia de este importante imperio que tanto marcó la evolución de nuestra sociedad y cultura.
La política en el Imperio Romano
En la política encontraremos un gran caos debido a que, ya en el Bajo Imperio, se entró en una espiral de deposiciones de emperadores, debido a la poca fuerza militar que tenían y a los juegos de poder de los jefes bárbaros que fueron enlazando con miembros de las familias aristócratas romanas y que buscaban solamente su propio beneficio.
A esto le debemos unir que el Bajo Imperio fue una época en la cual se dejaron de anexionar nuevos territorios debido a, entre otras cosas, la falta de recursos que hemos mencionado anteriormente. Así pues, se estableció una frontera fija que debían de defender apostando allí a las legiones, pero con el paso del tiempo, esa frontera comenzó a retroceder a pasos agigantados. Para cuando se destituye al último emperador romano, podemos decir que Roma no gobernaba ni la península itálica.
La sociedad en el Imperio Romano
Dentro de las causas de la caída del Imperio romano tenemos que hablar del cambio que se fue produciendo dentro de la sociedad. Los primeros en notarlo fueron los humiliores (campesinos/artesanos), estos fueron sufriendo cada vez más las subidas de los impuestos del Estado, el cual necesitaba de forma urgente cobrar en especie (alimentos, herramientas, armas…).
Por ello para poder escapar de las obligaciones, pues no tenían ni para vivir, decidieron ceder las tierras a los honorati (señores terratenientes) para pasar a trabajarlas como arrendados, a cambio además recibían la protección del nuevo señor de las tierras, antes los abusos de los agentes imperiales, los cuales no podían hacer nada contra este grupo, pues estos no pagaban impuestos.
Como hemos mencionado anteriormente en este resumen de la caída del Imperio romano, los jefes y hombres importantes de las tribus bárbaras que entraban en la frontera y que iban formando los futuros reinos europeos, fueron teniendo contratos matrimoniales con la aristocracia romana.
¿Qué pueblo bárbaro derrotó al Imperio Romano?
Una de las preguntas más habituales sobre la caída del Imperio Romano es identificar qué pueblo bárbaro fue el responsable de su derrota. Sin embargo, esta cuestión no tiene una respuesta simple, ya que el Imperio no fue destruido por un único pueblo, sino por la acción conjunta y progresiva de varios grupos diferentes a lo largo del tiempo. Aunque sí que es cierto que los romanos consideraban a muchos de estos pueblos como un único grupo.
Los romanos utilizaban el término “bárbaro” para referirse a todos aquellos pueblos que no compartían su lengua ni su cultura. Entre ellos se encontraban germanos, hunos, eslavos y otros grupos procedentes del norte y el este de Europa. Muchos de estos pueblos no tenían como objetivo destruir Roma, sino asentarse dentro de sus fronteras, atraídos por su riqueza y su nivel de vida.
- Uno de los primeros pueblos en protagonizar grandes enfrentamientos con Roma fueron los visigodos, siendo también uno de los grupos más reconocidos. En el año 378, derrotaron al ejército romano en la batalla de Adrianópolis, donde murió el emperador Valente. Este hecho demostró que Roma ya no era invencible. Años más tarde, en el 410, el rey visigodo Alarico saqueó la ciudad de Roma, un acontecimiento que conmocionó al mundo romano.
- Otro pueblo fundamental fueron los vándalos, que cruzaron el Imperio de oeste a este hasta llegar al norte de África. Desde allí controlaron una de las regiones más ricas del Imperio y, en el año 455, saquearon Roma durante dos semanas. Este saqueo tuvo un enorme impacto simbólico y económico, siendo considerada una de las grandes derrotas de la historia romana.
- Los hunos, liderados por Atila, también jugaron un papel clave, aunque de forma indirecta. Su avance desde Asia central empujó a muchos pueblos germánicos hacia las fronteras romanas, provocando migraciones masivas. Aunque Atila nunca conquistó Roma, su presión debilitó aún más la estructura imperial.
- Sin embargo, el episodio que tradicionalmente marca el final del Imperio romano de Occidente fue protagonizado por Odoacro, jefe de tropas germánicas al servicio de Roma. En el año 476 depuso a Rómulo Augústulo y envió las insignias imperiales a Constantinopla. No proclamó un nuevo emperador, sino que gobernó Italia como rey, poniendo fin a la figura del emperador romano occidental.
Consecuencias de la caída del Imperio Romano
Para terminar haremos un pequeño resumen con lo más importante, las consecuencias de la caída del Imperio romano, fue la ambición de los mismos aristócratas por obtener más tierras los que hizo que el Estado no tuviera medios para cobrar los impuestos entre la población, además de negarse a pagar nada al estado para salvaguardarlo.
Eso hizo que ellos mismo hicieran tratos de favor con las tribus germánicas que fueran entrando para no perder sus propiedades, lo cual acabó por desgastar al Imperio. Por último la crisis de los emperadores, en la cual se entró, hizo que solo fueran títeres de los jefes bárbaros y cuando estos dejaban de ser útiles, pues eran asesinados.
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