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Órganos del sistema circulatorio

 
Por Javier Sánchez. 4 agosto 2021
Órganos del sistema circulatorio

El sistema circulatorio o sistema cardiovascular es uno de los sistemas más importantes del cuerpo humano, pues es el encargado de llevar a cabo actividades fundamentales en la vida de cualquier organismo, como son el transporte de oxígeno y nutrientes a todas las células del cuerpo, de hormonas para la comunicación entre órganos, de células del sistema inmune, regular la temperatura corporal o el equilibrio hídrico. En esta lección de unPROFESOR vamos a contarte cuáles son los órganos del sistema circulatorio. ¡Acompáñanos para saber más!

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El corazón, la bomba impulsora

El corazón es uno de los órganos del sistema circulatorio más importantes y funciona como una bomba de presión y volumen, siendo capaz de bombear aproximadamente 5 L de sangre por minuto en reposo. El corazón posee el tamaño de un puño y se sitúa en la parte superior del tórax, ligeramente hacia el lado izquierdo, aunque hay patologías donde se sitúa hacia la derecha. De dentro hacía fuera se distinguen tres capas:

  • Capa interna o endocardio
  • Capa media o miocardio, formada por el músculo cardiaco propiamente dicho
  • Capa externa o epicardio

A su vez el corazón está rodeado por su parte externa por una membrana de tejido conjuntivo llamada pericardio. Esta membrana mantiene el corazón en su posición y permite que el corazón se contraiga y se relaje. La patología de esta membrana puede llegar a ser grave, ocasionando por ejemplo un taponamiento cardiaco.

El corazón funciona generando una onda de presión que se inicia en unas células conocidas como el marcapasos cardíaco y se propaga por todo un circuito de conducción eléctrica que recorre todas las cavidades. Gracias a esta onda de presión, se bombea un volumen a las cuatro cavidades y a las arterias del cuerpo, que la conducen hacía los tejidos. Posteriormente, la sangre vuelve a entrar al corazón a través de las venas y se reinicia el ciclo.

Las cavidades cardíacas

El corazón está organizado en cuatro cavidades: dos aurículas y dos ventrículos, divididas en izquierdas y derechas. Además, existe un tabique o septo que separa ambos lados y un esqueleto cardiaco fibroso que separa las aurículas de los ventrículos. El flujo de sangre fluye entre cavidades cardíacas y en su comunicación con los vasos sanguíneos a través de válvulas. Las cuatro cavidades son:

  • Aurícula derecha (AD): es la cavidad donde se encuentran las células donde se inicia el impulso cardíaco (células marcapasos) y que se sitúa en una región llamada nodo sinoauricular. Este impulso pasa por unas vías hacía el nodo auriculoventricular y desde ahí por otras vías a los ventrículos. Tras su contracción, bombean la sangre que les llega a través de las venas cavas superior e inferior hacía el ventrículo derecho por la válvula auriculoventricular derecha o válvula tricúspide.
  • Ventrículo derecho (VD): a esta cavidad llega la onda de presión procedente de la aurícula derecha y se contrae. Tras su contracción, bombea la sangre que le llega desde la aurícula derecha hacía la arteria pulmonar a través de la válvula semilunar derecha o válvula pulmonar para su oxigenación en los pulmones.
  • Aurícula izquierda (AI): a esta cavidad llega la onda de presión directamente desde la aurícula derecha a través de una vía particular. Tras su contracción (sincrónica a la otra aurícula), bombea la sangre oxigenada que le llega a través de la vena pulmonar hacía el ventrículo izquierdo por la válvula auriculoventricular izquierda o válvula mitral.
  • Ventrículo izquierdo (VI): a esta cavidad le llega la onda de presión desde la aurícula derecha y se contrae, conjuntamente con el otro ventrículo. Tras su contracción, bombea la sangre que le llega a través de la aurícula izquierda hacía la arteria aorta por la válvula semilunar izquierda o válvula aórtica. El ventrículo izquierdo posee una capa de músculo cardíaca muy gruesa, pues es la cavidad que mayor presión debe desarrollar para bombear la sangre.

Componente vascular del sistema circulatorio

No constituyen órganos del sistema circulatorio como tales, sino que son más bien conductos distensibles encargados de conducir la sangre bombeada por el corazón a todos los órganos y tejidos del cuerpo y de vuelta al corazón. Existen tres clases de vasos generales: arterias, venas y capilares.

Arterias

Las arterias son las encargadas de conducir la sangre desde el corazón hasta los capilares, que realizaran el intercambio con los tejidos. Por ellas la sangre fluye a gran presión, que junto con la gravedad (en menor medida), son las fuerzas impulsoras de la sangre. Existen tres clases de arteria en función de su tamaño

  1. Arterias grandes: salen directamente del corazón y son la arteria aórtica y la arteria pulmonar. La arteria aórtica dirige la sangre al circuito mayor o sistémico y la arteria pulmonar hacía los pulmones para el intercambio gaseoso. La sangre de la arteria aórtica es bombeada a una altísima presión, mientras que la pulmonar a una presión menor, y en ambos casos varía entre un máximo (presión sistólica) y un mínimo (presión diastólica). Son arterias muy elásticas.
  2. Arterias medianas: conducen la sangre a una presión un poco menor que las grandes. Son arterias muy musculares y junto a las arterias grandes forman las arterias conductoras.
  3. Arteriolas y metaarteriolas: son las arterias más pequeñas del sistema y conducen la sangre hacía los capilares. Antes de su entrada a los capilares, constan de unos esfínteres precapilares que disminuyen la velocidad de la sangre y regulan su entrada a los capilares. Por eso, también se las denomina arterias distribuidoras.

Capilares

Estos vasos reciben la sangre desde las arteriolas a poca velocidad y muy baja presión, fundamental para el intercambio de sustancias y oxígeno con los tejidos. Posteriormente, ceden la sangre libre de sustancias a unas venas pequeñas, llamadas vénulas postcapilares.

Venas

La vénulas poscapilares ceden la sangre a vénulas y posteriormente a venas medianas y venas grandes. En su camino la presión (ya baja) se va aminorando hasta llegar a unas venas de gran calibre, las venas cavas, que conducen la sangre a la aurícula derecha a una presión aproximada de 0.

En el circuito venoso, la sangre no se mueve por presiones, sino por la compresión de los músculos y la presión respiratoria. Además, las venas (sobre todo las medianas) tienen como unas válvulas que impiden el retroceso de la sangre en el sistema.

Órganos del sistema circulatorio - Componente vascular del sistema circulatorio
Imagen: Portal Educativo

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Bibliografía
  • Ross, M. H., & Pawlina, W. (2013). Histología: Texto y atlas color con biología celular y molecular (6a. ed.). Buenos Aires: Médica Panamericana.
  • Hall, J. E., & Guyton, A. C. (2008). Guyton & Hall Compendio de fisiología médica (11a. ed.). Barcelona [etc.]: Elsevier.
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