La Edad Media

Guerra de los 100 años: causas y consecuencias

Guerra de los 100 años: causas y consecuencias
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Aunque el nombre sea ese, dicho enfrentamiento duraría en realidad ciento dieciséis años, desde 1337-1453. Teniendo en cuenta que durante ese largo periodo encontraremos momentos de paz, con momentos de guerra. En esta lección de unPROFESOR nos detendremos en la Guerra de los 100 años: causas y consecuencias, acompáñanos en este largo viaje de más de un siglo de duración para ver los motivos que llevaron a tal enfrentamiento y cómo al finalizar este se configuraba un nuevo mapa político tanto para Inglaterra como para Francia, este último reino salió muy fortalecido de este periodo.

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Índice
  1. Resumen de la guerra de los 100 años: etapas
  2. Causas de la guerra de los 100 años
  3. Consecuencias de la guerra de los 100 años
  4. ¿Quién ganó la guerra de los Cien Años?
  5. Guerra de los 100 años y España
  6. Guerra de los 100 años y Juana de Arco

Resumen de la guerra de los 100 años: etapas

Para poder hablar de las causas y consecuencias de la guerra de los 100 años primero debemos de hacer un pequeño resumen de la misma. En primer lugar los historiadores dividen el conflicto bélico en dos periodos:

  • 1337-1380: que acaba con la muerte de Carlos V.
  • 1380-1453: que acaba con la expulsión de los ingleses de Francia.

Primer periodo

Ambos países tenían una línea de mar en común, el canal de la Mancha, este era muy importante tanto militar como económicamente hablando. Por ello encontraremos que los primeros enfrentamientos fueron navales. En el año 1340 los ingleses derrotaban a la escuadra francesa en L’Ecluse y de dicha manera desembarcaban las tropas de Eduardo III en territorio francés, llegando incluso a la ciudad de Paris.

En su retirada, serían atacados por los franceses, pero la astucia del Príncipe Negro fue decisiva, obteniendo una victoria aplastante ante el ejercito francés, en la batalla de Crécy en el año 1346. Tras esto tomarían Calais, la cual perteneció a Inglaterra hasta el año 1558 con la firma del Tratado de Cateau-Cambresis, por la cual volvía a Francia.

Segundo periodo

Esta comienza con la victoria inglesa en el año 1415 en la Batalla de Azincourt, tras esta el duque de Borgoña cambiaría de bando, pasando a ser aliado de Inglaterra y consiguieron realizar en el año 1420 el Tratado de Troyes por el cual un hijo entre el matromonio de Enrique V y Catalina (hija del monarca francés) pondría fin al problema dinástico.

En 1429 entraba en Orleans Juana de Arco, tras tener el apoyo del delfín Carlos VII y de esa manera fue ungido en la Catedral de Reims como rey de Francia (desobedeciendo el Tratado de Troyes). Poco después de esto, Juana de Arco sería apresada y juzgada por el mismo pueblo de Francia, quien la condeno a la muerte en la hoguera en el año de 1431.

Tras esto encontraremos una serie de más escaramuzas y batallas en las cuales Francia fue ganando terreno a Inglaterra hasta el final del conflicto.

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Guerra de los 100 años: causas y consecuencias - Resumen de la guerra de los 100 años: etapas

Causas de la guerra de los 100 años

Dentro de este punto deberemos hablar de una serie de elementos muy importantes para comprender las causas de la guerra de los cien años. En primer lugar debemos saber que la enemistad entre Inglaterra y Francia llevaba vigente desde todo el periodo conocido como la Edad Media. Dentro de esto, veremos cómo Flandes, condado vasallo del reino de Francia, siempre había anhelado la independencia de este y era ayudado por los ingleses, debido a que estos últimos tenían intereses comerciales en importar sus lanas a dicha región para la elaboración de sus famosos tapices.

Por otro lado del territorio de la Guyena, los Ingleses obtenían los vinos y la tan preciada sal para el comercio. Estas tierras pertenecían desde tiempo atrás al monarca inglés. En otros términos al igual que Inglaterra ayudaba a Flandes, son conocidas las ayudas prestadas por el reino de Francia a Escocia, para que esta se sublevara en contra de Inglaterra.

Otra de las causas fue que el rey inglés, al poseer tierras en territorio francés, era por tanto vasallo del rey de Francia y le debía a este una obediencia que nunca llegó a prestar. De esta manera el monarca francés se veía obligado a reaccionar para dar ejemplo.

Pero la cuestión más importante vino en el año 1328, momento en el que fallecía Carlos IV de Francia sin sucesión directa. Así la persona más cercana dinásticamente hablando era el monarca inglés, Eduardo III. La cuestión fue que por razones políticas los grandes señores decidieron elegir rey a Felipe VI de Valois (primo hermano del último rey). De esta manera los ingleses comenzaron una serie de hostilidades hacia el reino vecino, debido a que reclamaban el trono de Francia por derecho legítimo.

Así veremos que Inglaterra contaba con una economía bastante solvente en dicho momento, con un reino prácticamente unido y un ejercito que podemos definir casi por nacional, es decir, no dependía de los señores feudales para ser convocado. En frente encontraremos a Francia, la cual no estaba unida, pues vivía todavía en un pleno sistema feudal, donde el monarca a penas tenía poder. De esa forma, el ejército lo debían convocar los señores feudales, pues el monarca apenas contaba con un ejército y además la economía del reino estaba en vacas flacas.

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Imagen: Historia Universal

Consecuencias de la guerra de los 100 años

Vamos ahora a analizar las consecuencias de la guerra de los cien años. Tras un periodo de más de un siglo, ambos países estaban desgastados tanto militar como económicamente. Desde Francia se habían realizado una serie de mejoras impulsadas por el monarca Carlos VII, haciendo que poco a poco los ingleses tuvieran que ir retrocediendo.

De dicha manera poco a poco los ingleses fueron perdiendo todos los territorios que poseían a lo largo del reino de Francia. A esto le debemos sumar que Borgoña cesó en el apoyo a Inglaterra, dejándola sola ante el conflicto y, así, en el año 1450 Francia recuperaba Normandía y en el año 1453 Aquitania.

Se considera que el año de 1453 es el final de la guerra de los 100 años, decimos que se considera, debido a que en ningún momento se realiza ningún tratado de paz. Lo único que sabemos es que a Inglaterra se le permite mantener la ciudad costera de Calais, para poder seguir comerciando.

Por otro lado tenemos que saber que Inglaterra pasaba por un momento bastante delicado interiormente hablando, debido a que dos bandos se estaban enfrentando por el control del trono, ya que Enrique VI enfermó y murió al poco tiempo. Comenzando así una guerra civil dentro del país, la cual conocemos como la Guerra de las Dos Rosas.

Por su parte, Francia salía de su aletargamiento, eliminando los estados feudales y encaminándose hacia la Edad Moderna y con ello hacia la instauración de la monarquía absoluta (aunque para llegar a su zenit, todavía le faltaba tiempo).

Lo que sí que tenemos que tener claro es que ambos países necesitaron mucho tiempo para poder recuperarse, de esta forma veremos que durante un periodo de tiempo no actuarían en problemas europeos.

Guerra de los 100 años: causas y consecuencias - Consecuencias de la guerra de los 100 años

¿Quién ganó la guerra de los Cien Años?

Responder a quién ganó la Guerra de los Cien Años puede parecer sencillo, pero requiere entender bien el desarrollo del conflicto. En términos generales, el vencedor fue el reino de Francia.

Al inicio de la guerra, Inglaterra tenía una posición muy fuerte. El rey inglés reclamaba el trono francés y consiguió importantes victorias, como la batalla de Agincourt (1415), donde los arqueros ingleses derrotaron a un ejército francés superior en número. Durante esta fase, Inglaterra llegó a controlar amplias zonas del territorio francés.

Sin embargo, la situación cambió a lo largo del siglo XV. Francia comenzó a reorganizarse política y militarmente. Se fortaleció la monarquía, se crearon ejércitos más estables y se mejoraron las estrategias de combate.

El momento decisivo llegó en la fase final del conflicto, cuando los franceses lograron recuperar progresivamente sus territorios. La batalla de Castillon en 1453 suele considerarse el final de la guerra, con una clara victoria francesa. Como resultado, Inglaterra perdió prácticamente todas sus posesiones en Francia, excepto la ciudad de Calais durante un tiempo. Esto supuso el fin de sus aspiraciones al trono francés.

Por tanto, podemos afirmar que Francia ganó la guerra porque recuperó su territorio, consolidó su monarquía y expulsó a los ingleses de la mayor parte del país En cambio, Inglaterra salió debilitada, lo que contribuiría posteriormente a conflictos internos como la Guerra de las Dos Rosas.

Además, es importante destacar que esta guerra marcó un cambio profundo en la forma de hacer la guerra en Europa. Durante este conflicto comenzaron a perder importancia los caballeros medievales frente a nuevas armas como el arco largo inglés o la artillería. También se empezó a ver el nacimiento de ejércitos más profesionales, dependientes directamente del rey. Todo esto contribuyó a reforzar el poder de las monarquías frente a la nobleza feudal, algo clave para entender el paso de la Edad Media a la Edad Moderna.

Guerra de los 100 años y España

Aunque la Guerra de los Cien Años fue un conflicto principalmente entre Inglaterra y Francia, otros territorios europeos también participaron indirectamente, entre ellos los reinos de la Península Ibérica.

En esta época no existía aún un país llamado España como tal, sino varios reinos independientes, como la Corona de Castilla, la Corona de Aragón y el reino de Navarra. La participación más importante fue la de la Corona de Castilla, que apoyó a Francia en varias ocasiones. Este apoyo se debió a intereses políticos y comerciales, especialmente relacionados con el control marítimo.

Uno de los aspectos más relevantes fue la intervención de la flota castellana. Los barcos de Castilla colaboraron con Francia en enfrentamientos navales contra Inglaterra, debilitando el poder marítimo inglés. Estas acciones fueron clave para limitar la capacidad de Inglaterra de enviar tropas y recursos al continente.

También hay que tener en cuenta que la participación castellana permitió reforzar sus propias rutas comerciales en el Atlántico. Al debilitar a Inglaterra, Castilla ganaba influencia en el comercio marítimo, especialmente en el norte de Europa. De esta manera, aunque su intervención no fue protagonista en tierra, sí tuvo consecuencias económicas y estratégicas importantes. Esto demuestra cómo incluso los territorios que no eran protagonistas directos podían beneficiarse o verse afectados por grandes conflictos europeos.

Por otro lado, la Corona de Aragón tuvo una participación menor y más variable, ya que sus intereses estaban más centrados en el Mediterráneo.

En general, la intervención de los reinos hispánicos no fue directa ni constante, pero sí influyó en el desarrollo del conflicto. La ayuda castellana, especialmente en el ámbito naval, favoreció a Francia en momentos importantes.

Guerra de los 100 años y Juana de Arco

Uno de los personajes más importantes de la Guerra de los Cien Años fue Juana de Arco. Su papel fue fundamental en la recuperación de Francia durante la fase final del conflicto.

Juana de Arco era una joven campesina que afirmaba recibir mensajes divinos. Según su relato, Dios le había encomendado la misión de ayudar al rey francés a recuperar su reino. En un momento en el que Francia estaba en una situación muy difícil, Juana logró convencer al futuro rey Carlos VII de Francia para liderar tropas. Su intervención fue decisiva en el sitio de Orleans en 1429, donde consiguió levantar el asedio inglés.

Este hecho tuvo una gran importancia, no solo militar, sino también psicológica. La victoria aumentó la moral del ejército francés y reforzó la legitimidad de Carlos VII como rey. Tras este éxito, Juana acompañó al monarca a la ciudad de Reims, donde fue coronado, consolidando así su poder. Sin embargo, su historia tuvo un final trágico. Fue capturada por los enemigos de Francia, entregada a los ingleses y sometida a un juicio. Finalmente, fue condenada por herejía y ejecutada en la hoguera en 1431.

A pesar de su muerte, su figura se convirtió en un símbolo de resistencia y unidad para Francia. Años después, fue rehabilitada y, siglos más tarde, canonizada como santa. Además, la figura de Juana de Arco ha tenido una gran importancia histórica más allá de la propia guerra. Con el paso del tiempo, se convirtió en un símbolo nacional para Francia, representando la lucha por la independencia y la unidad del país.

Su historia también ha sido interpretada desde diferentes perspectivas, tanto religiosas como políticas, lo que demuestra su enorme impacto en la cultura europea. Incluso hoy en día, sigue siendo una de las figuras más conocidas de la Edad Media.

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2 comentarios
Su valoración:
ANGELA CHALA
excelente informacion
Carlos Hernando
Muy interesante el resumen, claro y consiso. Felicitaciones.
Imagen: Historia Universal
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