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Origen del Imperio Romano

 
Por Eloy Santos Aguirre. 15 junio 2021
Origen del Imperio Romano

Uno de los mayores imperios de la historia de la humanidad es el romano. De hecho, fue el centro de Europa durante gran parte de la época antigua y llevó la cultura occidental a gran parte de todo el continente europeo y hasta asiático. Para conocer el nacimiento de uno de los grandes imperios de nuestra historia, en esta lección de unProfesor debemos hablar sobre el origen del Imperio Romano.

¿Cómo y cuándo se fundó Roma?

Antes de hablar del origen del Imperio Romano tenemos que hablar de su capital: Roma.

La fundación de Roma tuvo lugar en el 753 a.C., siendo su origen legendario el de la fundación de Rómulo y Remo como hijos de los lobos; pero su fundación real fue que estos dos hermanos unieron diversas tribus de la zona y centraron su influencia en la que, años más tarde, sería la ciudad de Roma.

En un primer momento, Roma fue una monarquía, siendo este periodo conocido por la influencia de los etruscos dentro de la ciudad y por poseer una serie de características muy diferentes a las que solemos usar para referirnos a los romanos. Este sistema monárquico se mantuvo hasta el siglo VI a.C., siendo en este momento cuando los nobles romanos, conocidos como patricios, se levantaron contra los etruscos para terminar con su dominio monárquico y pasar a la llamada República.

Desde el siglo 509 a.C. y hasta el 27 a.C. el sistema político de Roma fue la República, por lo tanto, fue un sistema de magistrados elegidos por los ciudadanos romanos que formaron el Senado en el que los asuntos de Roma eran tratados por una serie de nobles y otras clases privilegiados. Estamos, por tanto, ante una especie de democracia primitiva.

Con el paso de los años, los sistemas monárquicos y republicanos se vinieron abajo y fue entonces cuando la sociedad comenzó a pedir un cambio que llevaría a lo que conocemos como el Imperio Romano.

Antecedentes a la fundación del Imperio Romano

El último siglo antes del nacimiento de Jesús estuvo marcado por una dura crisis en todos los estamentos de Roma, siendo algunas de las causas los enfrentamientos entre Roma y sus aliados, las guerras contra los levantamientos de esclavos o, la cada vez mayor, expansión de la región y, por lo tanto, la mayor dificultad para gestionar tan basto territorio.

En esta situación de tanta expansión y problemas, el sistema republicano parecía estar caduco, provocando que, durante años, se buscara una forma de arreglar esta problemática: primero con la dictadura de Sila y luego con la formación del Primer Triunvirato.

La idea era que mediante el gobierno de tres personas la gestión de tantas tierras fuera más sencillo, siendo elegidos para este proceso el general Pompeyo conocido por sus victorias en Asia, Julio Cesar conocido por su espectacular gestión en Hispania y por sus victorias con los galos, y Craso, genio económico, firme defensor de Julio Cesar y héroe de las guerras contra los esclavos. La idea era que un gobierno formado por un genio militar, un genio aristócrata y económico y alguien que uniera ambas facetas podía regir todo el territorio.

Guerra Civil de Roma

La alianza parecía tener futuro, pero una guerra cambió toda la historia romana. Craso, envidioso de las grandes victorias de César y Pompeyo busco atacar a los Partos para lograr un triunfo militar, pero fue derrotado por ellos y asesinado en Partia.

La muerte de uno de los miembros del Triunvirato trajo un gran desajuste, y el Senado pidió a Julio Cesar que devolviera las legiones a Pompeyo para que fuera el nuevo líder de Roma, ofreciendo a César un simple puesto como cónsul. Julio Cesar no solo desobedeció las órdenes, sino que invadió Italia y obligó a Pompeyo a escapar hasta Grecia, iniciando la Segunda Guerra Civil Romana.

Tras 4 años de guerra, Julio Cesar fue nombrado vencedor del conflicto, en gran parte por la muerte de Pompeyo en suelo egipcio. Julio Cesar inició una serie de reformas anti republicanas, buscando un nuevo sistema que sentaba las bases para una dictadura o imperio.

Julio Cesar fue asesinado por una serie de senadores que defendían los intereses de la República y que tenían miedo a la formación del imperio.

¿Cuál fue el origen del Imperio Romano?

Para concluir esta explicación sobre el origen del Imperio Romano debemos hablar sobre los sucesores de Julio Cesar y cómo estos crearon el enorme Imperio que dominaría la Edad Antigua.

Tras la muerte de Julio Cesar, el poder de Roma pasó a su sucesor Octavio, su gran amigo Marco Antonio y Lepido, los cuales lucharon contra los causantes de la muerte de Julio Cesar en la Tercera Guerra Civil Romana. Tras unos años, los aliados de Cesar ganaron la guerra, iniciando la búsqueda de formar el Imperio.

Tras derrotar a sus enemigos, la relación entre Octavio y Marco Antonio se deterioró por la diferente forma de ver la herencia de Julio Cesar, iniciando una guerra entre ambos. La victoria fue para Octavio que venció a Marco Antonio en Egipto, conquistado la región de Cleopatra y anexionándola a Roma.

Octavio fue nombrado Augusto, proclamado como príncipe y recibió los poderes imperiales, convirtiendo a Roma en un Imperio bajo su poder.

La llegada del imperio trajo una época de paz en toda Roma, iniciando un nuevo periodo de esplendor. A lo largo de los años, muchos fueron los emperadores que tomaron el poder romano, pero todos ellos trajeron grandes cambios a un imperio que, durante siglos, se expandió por toda Europa hasta su caída contra los pueblos germánicos.

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Bibliografía
  • Grimal, P. (2000). El imperio romano. Barcelona: Crítica.
  • Le Gall, J., & Le Glay, M. (1995). El imperio romano (Vol. 1). Ediciones AKAL.
  • Asimov, I., & Míguez, N. A. (1982). El imperio romano. Alianza Editorial.
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