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La vida es sueño: análisis de los personajes

 
Por Erola Puigsech. 30 julio 2021
La vida es sueño: análisis de los personajes

La vida es sueño es un drama de Pedro Calderón de la Barca (1600-1681), escrito durante la época del barroco en lo que fue el Siglo de Oro de la literatura española. En él se mezclan elementos cómicos con elementos trágicos y filosóficos para plantear algunas de las cuestiones que no dejaban dormir a los intelectuales de la época, sin dejar de ser una obra entretenida para un público amplio.

Hoy en unPROFESOR vamos a listar los personajes principales y secundarios de La vida es sueño, esbozando un breve análisis de su papel e importancia en la obra, para que te quede todo un poquito más claro. Si necesitas un resumen corto de la obra, no dudes en consultar esta otra lección para refrescar la memoria. Y sin más rodeos, ¡conozcamos a nuestros soñadores!

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Personajes de La vida es sueño divididos por intrigas

El argumento de La vida es sueño se divide en dos distintas intrigas que van alternándose a lo largo de la obra para encontrar un final conjunto en el desenlace de la obra. Cada una de las intrigas tiene unos protagonistas distintos, pero también existen personajes que parecen tener una importancia similar en las dos. Las identificamos de la siguiente forma:

  • Intriga política y filosófica centrada en Segismundo. Esta intriga concierne la historia de la sucesión al trono de Polonia, que resulta en el encierro de Segismundo a la torre por el rey Basilio, y en su subsecuente liberación por un día. Esta intriga engloba las temáticas principales del libre albedrío y de la vida como un sueño.
  • Intriga amorosa, y de venganza y honor, centrada en Rosaura. Esta intriga concierne la historia de Rosaura, que llega a Polonia para vengarse de Astolfo y recuperar su honor. El triángulo amoroso entre Rosaura, Astolfo y Estrella (en el cual podríamos incluir a Segismundo, aunque con menos participación), y la historia del retrato pertenecen a esta intriga. También lo hace la relación padre-hija entre Clotaldo y Rosaura, y el personaje de Clarín. Esta es una intriga mucho más típica de la comedia de enredos popular en la época.

Estas dos intrigas están estrechamente interrelacionadas, y se entrecruzan a lo largo de la obra a través de personajes como Astolfo y Estrella, quienes tienen un papel central en la historia de Rosaura, pero también participan en el problema de la sucesión al trono de Segismundo y Basilio. El punto común de enlace entre las dos es quizá aún más claro en el personaje de Clotaldo, quien se ve a menudo en una posición de dilema y conflicto entre su relación con Rosaura y su relación con el rey.

La vida es sueño: análisis de los personajes - Personajes de La vida es sueño divididos por intrigas

Análisis de los personajes de La vida es sueño

Ahora que hemos establecido el papel que tienen los personajes en la estructura de la obra en general, nos adentraremos en cada uno de ellos individualmente:

Segismundo

Príncipe heredero del trono de Polonia, aunque sin saberlo, porque ha estado encerrado desde su nacimiento en una torre con la sola compañía ocasional de Clotaldo. Es el objeto de una profecía que dictó al rey (su padre) que Segismundo sería un monarca tiránico y cruel, y que terminaría por derrotar y humillar a su padre, lo que explica su aislamiento forzado.

Sin duda el personaje más complejo de la obra, Segismundo va mucho más allá de su papel individual de príncipe desdichado en la historia para alcanzar una poderosa dimensión simbólica que acompaña la temática filosófica de la obra.

Particularmente en los dos primeros actos, el carácter salvaje y bestial de Segismundo es acentuado y yuxtapuesto a una humanidad que le ha sido arrebatada al arrebatarle la libertad: Segismundo es descrito como un “monstruo humano”, o “un hombre de las fieras / y una fiera de los hombres” (jornada I, escena 2). Esto es resultado de su aislamiento que le hace encontrarse en una situación incluso inferior a la animal y fuera de lo natural, pero también es una clara alusión al mito grecolatino del minotauro, un monstruo medio-hombre medio-toro que fue encerrado en un laberinto, aislándolo del mundo exterior.

Otra inspiración clásica para la situación de nuestro protagonista es la del mito de la caverna del filósofo Platón. Resumido brevemente, Platón pone el ejemplo de un grupo de prisioneros encadenados en una caverna. Detrás suyo hay un fuego, y objetos que pasan delante la luz del fuego y se ven reflejados en la pared que los prisioneros tienen delante. Estos solo pueden ver las sombras de los objetos sobre la pared, y por lo tanto las sombras (y no el objeto) son la realidad para ellos. El filósofo es aquel que consigue escapar la caverna y ver claro. Como los prisioneros de Platón, Segismundo también empieza encerrado en su mundo limitado, pero conseguirá escapar la torre y alcanzar la verdad pese a una realidad confusa.

La situación e indumentaria de Segismundo también choca con su condición como príncipe. Algunos críticos han visto en su representación no solo la voluntad de contar la historia concreta de Segismundo, sino también una historia universal – escondida entre líneas – del ser humano en general. Sus inicios salvajes, primitivos y paganos se verán reemplazados por la virtud y magnanimidad del cristiano. Su transformación es más obvia en su monólogo al final del segundo acto, y a lo largo del tercer acto o desenlace, pero el lector/espectador puede intuir ya algunos indicios de ella en su primer encuentro con Rosaura, que le proporcionará algo de luz en su laberinto, apelando a sus sentimientos más humanos.

Rosaura

Hija de Clotaldo (sin saberlo), viaja de Moscovia (Rusia) hacia Polonia para vengarse de Astolfo, quien le ha causado el deshonor abandonándola para suceder al trono de Polonia. Rosaura es valiente, independiente y determinada a conseguir lo que quiere por sobre de todo.

Existen varias similitudes y paralelismos entre Rosaura y Segismundo que ayudan a entrelazar aún más las dos intrigas, y dan profundidad a los dos personajes. Abandonados los dos por sus padres, deshonrados por otras personas, e infelices, Rosaura y Segismundo encuentran un sentimiento de solidaridad en el sufrimiento y la desdicha del otro desde un primer momento. Los dos pueden resolver sus conflictos gracias al otro: la historia de Rosaura hace entender a Segismundo que no todo ha sido un sueño (y sin embargo le lleva a escoger el bien de todos modos), y solo gracias al triunfo de Segismundo, Rosaura es capaz de restaurar su honor sin tener que matar a Astolfo.

Pese a que su historia tiene la apariencia de una intriga de comedia de capa y espada, con las temáticas típicas de los enredos amorosos y del honor, los paralelismos entre Rosaura y Segismundo, así como el papel que los dos juegan en las intrigas del otro le dan a Rosaura una importancia destacada también en el carácter filosófico de la obra.

Basilio

Rey de Polonia que busca un sucesor al trono. Su nombre, Basilio, proviene del griego basileus, que significa, asimismo, “rey”. Tío de Astolfo y Estrella, y padre de Segismundo. Desafiando a las “estrellas” o el destino (la profecía), Basilio se convierte en tirano cruel él mismo en encerrar a su propio hijo en una torre para evitar la transformación en tirano cruel de este. Más o menos directamente, Basilio es el causante de todas las desgracias de la historia, la más obvia siendo su tratamiento de Segismundo, pero también es causa indirecta de la deshonra de Rosaura, pues Astolfo abandona a la chica para poder casarse con Estrella y acceder al trono (un trono que no sería suyo si Segismundo no hubiera sido encerrado).

Basilio fuerza su propia desgracia al no creer ni en el poder de la Providencia (pretende evitar la profecía encerrando a su hijo) ni en el libre albedrío (no cree lo suficiente en la libertad del hombre de escoger su destino). Priva a su hijo la humanidad privándole la libertad.

Su arrepentimiento final le gana el perdón, pero el gesto de un rey postrándose ante un magnánimo Segismundo no deja de ser significativa. Sin embargo, Calderón está lejos de buscar hacer crítica a la monarquía a través de este personaje, como lo deja claro en el castigo final del soldado que traicionó el poder monárquico.

Clotaldo

Fiel servidor del rey y padre (secreto) de Rosaura, Clotaldo guarda la torre donde está encerrado Segismundo, y es la única persona que el protagonista ha visto a lo largo de su vida. Clotaldo es el personaje secundario que sirve más claramente como uno de los muchos puntos de enlace entre la intriga principal de Segismundo y la secundaria de Rosaura. Esto también se ve reflejado en los constantes dilemas que el personaje debe enfrentar, principalmente entre su lealtad al rey, y su sentimiento de responsabilidad hacia su hija.

Astolfo

Duque de Moldovia que llega a Polonia para poder optar al trono casándose con Estrella. Su participación en el triángulo amoroso Rosaura-Astolfo-Estrella podría hacerle parecer en la superficie la típica figura del joven amante en una comedia de enredo, pero su implicación en la intriga de sucesión le da un interés adicional. Astolfo no se mueve principalmente por amor, sino por sus ansias de poder, que le han hecho abandonar a su amada (causándole la deshonra), y disponerse a casarse con Estrella y conseguir el trono. El retrato de Rosaura que lleva en el pecho demuestra su amor aún presente por la chica, pero cabe destacar que no es hasta que Clotaldo revela ser su padre, restaurando así el honor de Rosaura y demostrando sus orígenes nobles, que Astolfo accede a casarse con ella.

Estrella

Sobrina del rey y prima de Astolfo, Estrella también tiene ambiciones de acceder al trono de Polonia a través de un matrimonio con Astolfo. Aunque Estrella no muestra señales de amor verdadero hacia Astolfo y la unión es estratégica para conseguir el poder, su envidia causada por el retrato de otra mujer que lleva Astolfo causa el encuentro entre los dos amantes. Su matrimonio final con Segismundo es también estratégico, pero consigue así atar todos los cabos de la intriga más semejante a las comedias barrocas (a menudo terminadas por varios emparejamientos), y le asegura además el acceso al poder.

Clarín

Descrito como “el gracioso”, Clarín es el personaje más típicamente cómico de La vida es sueño. Criado de Rosaura, Clarín la acompaña hacia Polonia haciendo comentarios cómicos en escenas más o menos serias. Los rasgos de Clarín son todos los característicos a un criado de la comedia barroca, divertido, cobarde, y sin sentido del honor. Aun así, su personaje es innovativo en el sentido en que no se encuentra en una obra estrictamente cómica, y la mayoría del peso cómico que contrarresta a las temáticas trágicas y filosóficas recae sobre él.

No solo esto, sino que además Clarín es el único personaje (excepto el soldado) que tiene un final verdaderamente trágico. Aunque peculiar, su muerte sirve para que Basilio reconozca por fin sus equivocaciones. Presenciando la muerte accidental de Clarín, el rey pronuncia las siguientes palabras: “Mirad que vais a morir, / si está de Dios que muráis”. Basilio reconoce así el poder del destino y su equivocación en querer evitar lo que debe ser.

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Bibliografía

Calderón De la Barca, P. (2016). La vida es sueño.

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