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Postimpresionismo: obras más importantes

 
Por Ana Prado Antúnez. 5 febrero 2021
Postimpresionismo: obras más importantes

El postimpresionismo es un estilo artístico francés que tuvo su momento más álgido entre mediados de la década de 1880 a principios de 1900. Unas décadas en las que artistas como Van Gogh o Cezanne adoptaron y fueron figuras principales del postimpresionismo. Un estilo en el que los artistas intensificaron el color para hacerlo más vibrante y expresivo, además de distorsionar las formas.

Un uso el color y la luz para plasmar las emociones y los sentimientos del artista, dando espacio a la subjetividad y a temas más personales. Así, el cuadro se transforma en un ejercicio espiritual en el que el autor refleja sus preocupaciones, experiencias y sentimientos más íntimos.

En esta lección de unPROFESOR.com te ofrecemos una selección de las obras más importantes del postimpresionismo.

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La noche estrellada (1889), Vicent Van Gogh, una de la obras del Postimpresionismo

Aunque es complicado quedarse solo con un pequeño grupo de obras, sí que hay una serie de obras postimpresionistas que nos ayudan a descubrir las características más destacadas de este movimiento artístico. Entre ellas se destaca "La noche estrellada" de Van Gogh.

Este lienzo es uno de los más conocidos de la producción artística de Van Gogh y una de las obras postimpresionistas más icónicas. Van Gogh pintó de memoria este cuadro representando la vista que tenía desde la ventana de su habitación en el sanatorio psiquiátrico Saint-Remy-de-Provence en Francia.

En su interés por la astronomía, Van Gogh representó de este cuadro la Luna, Venus y varias estrellas. En esta obra, el pintor abandona el método impresionista de observación directa de la naturaleza para plasmar algo más imaginativo y personal, ofreciendo un estilo original.

La composición se divide en dos franjas, una superior en la que se representa el cielo y una inferior en la que aparece el paisaje. El cielo está estrellado y casi parece vibrar y moverse. El paisaje cuenta con colinas y montañas, rompiendo la horizontalidad un ciprés y la torre de la iglesia, un recurso que orienta la mirada del espectador hacia la noche estrellada.

Una atención que también consigue gracias a los colores empleados: blancos, amarillos, verdes y azules del cielo; además de por una pincelada gruesa concéntrica, enérgica y pastosa que crea la sensación de un movimiento continuo.

Postimpresionismo: obras más importantes - La noche estrellada (1889), Vicent Van Gogh, una de la obras del Postimpresionismo

El sueño (1910), Henri Rousseau

El sueño es otra de las obras del Postimpresionismo más importantes. Otra de las figuras adscritas al postimpresionismo es Henri Rousseau, un pintor autodidacta siempre en el círculo de los impresionistas, pero que, por su estilo personal, se vinculó más con movimientos posteriores, siendo reconocido como inspiración para surrealistas por sus originales composiciones, su aire onírico y naif.

El sueño es una obra de tres metros en la que Rousseu muestra uno de sus temas más icónicos: la selva. Una escena en la que no faltan animales exóticos y una flora exuberante. Su frescura, honestidad y espontaneidad le convirtieron en una figura única.

Postimpresionismo: obras más importantes - El sueño (1910), Henri Rousseau

En el Moulin Rouge, (1895), Henri de Toulouse-Lautrec

Henri de Toulouse-Lautrec, nacido en una familia aristocrática y físicamente discapacitado debido a un trastorno genético, es otro de los pintores posimpresionistas más conocidos.

Atraído por el mundo de la noche parisina de finales del XIX, Toulouse plasmó en sus cuadros escenas y personajes típicos como las bailarinas, cantantes y clientes, entre los que él se encontraba. El Moulin Rouge era uno de los locales más populares y para el que Toulouse pintó varios carteles, revolucionando la cartelería del momento

En esta obra, Toulouse retrata a un grupo de clientes y amigos, además de bailarinas, entre ellas a Mary Milton. La obra utiliza el color y la línea aportando un aire casi caricaturesco a los personajes, presentando a la bailarina en primer plano con un rostro en tonos blancos y verdosos, otorgándole un aspecto casi fantasmal.

El Cristo amarillo (1889), Paul Gauguin

Paul Gauguin es otro de los grandes nombres del postimpresionismo. Al igual que otros pintores formados con el Impresionismo, Gauguin desarrolló un estilo propio, rompiendo con las bases estilísticas de ese movimiento y orientándose hacia nuestros retos estéticos. Así, Gauguin emplea el color para cargarlo de simbolismo, convirtiéndose en un referente para los artistas de futuros movimientos de vanguardia como el Simbolismo.

En este lienzo, Gauguin representa la crucifixión de Cristo llenado el cuadro de varios símbolos, así, el autor localiza la crucifixión en el norte de Francia, con una serie de mujeres rezando, mientras un hombre huye, representando el deseo del hombre de finales del siglo XIX por escapar de la vida de la ciudad y recuperar la vida en el campo, en los entornos más primitivos.

Postimpresionismo: obras más importantes - El Cristo amarillo (1889), Paul Gauguin

Bañistas en Asnieres (1884), Georges Seurat

Seurat, también creó otra de las grandes obras del Postimpresionismo. Este artista proviene del Impresionismo, pero la técnica ejecución es completamente distinta.

Así, en su obra Bañistas en Asnieres nos encontramos con un tema típico del Impresionismo, una escena de bañistas al aire libre, pero realizada con un estilo artístico novedoso: el Puntillismo. La escena se compone de infinitos puntos de luz y color realizados con una sola pincelada.

Todas las figuras se construyen de forma meticulosa y aplicando la teoría del color contemporánea para crear una sensación de atemporalidad y la serenidad de un día de verano. El cuadro de Seurat toma como protagonista a la clase trabajadora como digna de respeto.

Postimpresionismo: obras más importantes - Bañistas en Asnieres (1884), Georges Seurat

Los jugadores de cartas (1890), Paul Cezanne

Paul Cezanne también comenzó su carrera pictórica como impresionista para tomar un camino diferente y terminar convirtiéndose en el precursor de vanguardias como el cubismo. Un pintor que se volcó en la reconstrucción y recuperación del volumen y las formas, huyendo de la desmaterialización de las formas, objetos y figuras que realizaban los impresionistas.

Para ello, Cezanne geometriza la naturaleza y las figuras reduciéndolas a formas geométricas simples como conos, cilindros y esferas, empleando también amplias manchas de color para crear ese efecto. Los temas también los reduce y efectúa series de pinturas en las que se trata todo el conjunto con minuciosidad.

Postimpresionismo: obras más importantes - Los jugadores de cartas (1890), Paul Cezanne

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Bibliografía
  • Denvir, B, (2001) El postimpresionismo, Destino
  • Rewald, John (2008) El postimpresionismo. De Van Gogh a Gauguin, Alianza Editorial
  • VVAA, (2008) El postimpresionismo, Skira
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